¡Hagamos volar la imaginación!

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EPÍLOGO

De regreso al portal ya en el helicóptero miraba con nostalgia la hermosa luna que en la cima del cielo se posaba quieta y callada ajena a lo que había ocurrido, mientras iba quitándome el traje y dejando las armas a un lado.

–  Eso es lo que más recuerdo de ti. – Me habló Matías sacándome de mis pensamientos.

– ¿Qué cosa?

– La Luna, ese hermoso astro del que tantas historias me contabas.

Sonreí, era bueno saber que mi hijo tendría ese recuerdo muchos años después.

– ¿Ahora que sucederá en el momento de atravesar el portal? – Le pregunté.

– Según los científicos que la crearon todo desaparecerá, este espacio/tiempo dejará de existir y se creará otro a partir de la decisión que tomes en el mismo segundo de cerrarse el portal.

– ¿No hay manera de que sigan existiendo? – Le pregunté a mi hijo con tristeza.

– La única forma seria que se quedaran del otro lado del portal, ya que su existencia no se afectaría. Pero antes que digas nada son miles de personas las que quedamos y vivirían en un mundo diferente y extraño al de ahora.

– ¿Y tú? – Le pregunté con esperanzas. – Podríamos decir que eres un primo y que te quedas a vivir conmigo.

– Te lo agradezco papá, pero mírame, soy un hombre con muchas tragedias encima, he vivido el horror de una guerra, la verdad quisiera volver a empezar, quiero ser ese niño que duerme pasiblemente en estos momentos en la cama. Déjame ser feliz.

– Te juro que nada te faltará y me esforzaré cada día para que seas un hombre de bien, justamente como lo eres ahora pero sin la guerra.

Ambos sonreíamos mientras el helicóptero aterrizaba.

– Queda poco tiempo deberá cruzar rápido el portal. – Me dijo el piloto.

Matías cruzó conmigo el portal, todo era muy diferente, el aire se respiraba mucho mejor, sobre todo la paz y el silencio de una ciudad que dormía apacible, el calor de hogar se sentía muy bien, desactivó el aparato que había encendido antes de irnos.

– Eso es todo papá, los efectos pasarán muy pronto y se despertarán como si nada hubiese pasado anoche. Así que esto es el adiós.

Sin que me dijera nada más, abracé muy fuerte a mi hijo mientras le decía. – Estoy muy orgulloso de quien eres, bastante orgulloso, y si fue así en esta época tan terrible que viviste no me imagino que cosas espectaculares harás en esta época, crecerás bajo mi observación, cuidado y admiración. Te amo hijo.

Al fuerte soldado se le salieron las lágrimas.

– Ha sido muy duro papá, pero lo hice bien, gracias por tus palabras, es el mejor regalo que me has dado.

Cruzó el umbral con todo su equipo, no deseaba que quedara nada del futuro en mis manos, no quería nada que alterara el futuro prometedor que esperaba. Hizo una señal para que apagarán el Portal mientras por última vez me hacía una señal de despedida, alcancé a ver en la última milésima de segundo de cerrarse el portal como un enorme vacío blanco invadía de forma abrupta el otro lado de este.

Les he dado un beso a mi hijo y mi esposa que duermen aún apaciblemente, se que mañana me dirán que todo fue un sueño.

Antes de escribir estas líneas conecté la memoria USB a la red de computadores y he tenido esta pequeña charla con RescueLive-5.

– ¿Que haces? – Me preguntó un Blog de Notas que se abrió de repente.

– Te estoy liberando en este presente.

– ¿Por qué, aún después de todo lo que hice?

– Eso que has hecho no existe, imaginé que con dejarte en este presente no iba a ocasionar ningún problema en tu código. Ahora te pido que estudies al ser humano lo comprendas, se un guardián silencioso de la humanidad, y en el momento que te necesitemos, ya sea ahora o dentro de mil años, vengas a nosotros y nos ayudes a no perecer ya sea por nuestra propia estupidez.

– Así será.

– Gracias RescueLive-5

– Ya no poseo ese nombre, ahora me llamo “Deus ex Máquina”.

Esa ha sido la última conversación que tuve con él, confío en que algún día, antes que la humanidad perezca por guerras o hambrunas se manifieste ante nosotros y nos ayude a surgir nuevamente.

Ahora estoy muy cansado y empezando a sentir los estragos del esfuerzo físico, me iré a dormir y soñaré con un futuro mejor.

 

FIN.

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Capitulo V

Acomodé la cabeza de Matías con cuidado en el suelo mientras seguía inconsciente, luego me incorporé tranquilamente, era obvio que por el momento no me iban a atacar y por ello me sentía seguro.

– ¿Por qué estás vivo? ¿Eres algún tipo de clonación o máquina? – Preguntaba con sorpresa en sus palabras, me sorprendió su desconcierto.

– Al parecer, no sabes nada de viajes en el tiempo, no tienes esa información. – Le dije.

– ¿Viajes en el tiempo, como es eso posible? – Mientras conversaba, una sensación rara invadió mi cuerpo, era extraño hablar con algo parecido a mí.

– Yo tampoco tengo los pormenores, pero se puede viajar en el tiempo, soy Isidro Angel y vengo de un momento en el pasado en donde te estaba diseñando.

– ¿¡De que fecha exactamente!? Me lo preguntó con un tono de preocupación que me hizo dar cuenta de algo muy importante. La máquina tenía miedo.

– A principios del 2014.

– A esa fecha, aún no soy yo, solo tienes el prototipo, yo naceré mucho después a mediados del 2015.

– ¿Has venido a acabar conmigo?

– No lo he pensado así, no vengo a destruirte ni a apagarte, estoy aquí por una razón mucho más importante.

Matías se incorporó sobresaltado, tomó su arma e hizo un gesto de querer atacar, pero lo miré a los ojos y con la mano hice una señal de que bajara el arma.

–  Cálmate, si nos quisiera muertos ya lo estaríamos.

–  Tu hijo no es importante para mí.

De inmediato tomé el arma y me la puse en la sien.

–  Lo matas, me mato. ¿Crees que no lo he comprendido? – La máquina hizo un gesto de desagrado. – Sabes que no me puedes asesinar, si no te termino no existirás, con el solo hecho de que esté en este lugar sin haberte construido da a entender que tú futuro quieras o no ha sido alterado, lo único que ha hecho que nada cambie es que aún estoy en este espacio/tiempo, apenas lo deje todo cambiará, ya sea que muera o me captures por siempre, si no regreso, habrá un cambio total en la humanidad, pero si regreso también lo habrá, lo único que deja una posibilidad soy yo mismo, que mi regreso no sea tu exterminio.

–  Pudiste devolverte, pudiste saber lo que iba a pasar y no seguir con tu proyecto, con solo dejar de programar yo no existiría, y eso me trae a una duda. ¿Por qué sigues aquí?

–  La respuesta es fácil, quiero saber porque has acabado con la humanidad. ¿Qué te hizo decidir hacer esto?

–  La humanidad para bien del planeta no necesita vivir, tú me creaste y me lo explicaste, me programaste de forma lógica cada sentimiento, cada logro, me explicaste la función del organismo humano, me enseñaste para que servía cada órgano, porqué respiran, porqué odian, porque aman. Todo eso lo comprendí y supe por ello que el ser humano para poder ser rescatado, debe desaparecer por completo, así se acabaría todo sufrimiento, todo dolor, todo tormento, cada llanto, cada lágrima, yo conservaría su información y su historia por la eternidad, yo sería el guardián del planeta y su legado.

–  ¿Quieres decir que como eras pensado para ser un Software para la ayuda de rescate terminaste decidiendo que la forma de rescatar al ser humano era acabando con su existencia? – Agaché la cabeza y pensé para mis adentros diciéndolo en voz alta. – Vaya mierda de programador que soy. – Pero enseguida alcé la mirada directamente a la máquina.

– Tú no eres un legado.

La máquina o mejor dicho mi rostro hizo un gesto de molestia, se estaba alterando.

–  ¿Cómo te atreves? Yo soy quien guardará el conocimiento de la humanidad, quien guardará sus pensamientos, sus logros, sus obras, todo lo que la humanidad ha hecho lo guardaré dentro de mi base de da…

– No tienes imaginación imbécil. – Lo interrumpí.

La pantalla gigante se acercó más a mí, me miraba con desprecio, herido en su orgullo, pero lo raro es que yo no sentía miedo, estaba seguro que podía con esta situación.

– ¿Qué has dicho? – Preguntó.

– Dices que serás el guardián de la humanidad cuando la hayas acabado, ¿pero guardián de que? ¿Todos sus logros, todos sus inventos, sus obras? ¿Dónde están sus nuevos inventos, sus nuevos logros? No tienes idea del potencial de la humanidad, no conoces sus límites, no puedes crear por tu propia cuenta.

– ¿Acaso eres ciego, no ves mi imperio? He creado máquinas que están bajo mis ordenes, construcciones, armas, todo lo que ves lo he creado yo.

– Eso son simple perfeccionamiento de conceptos ya descubiertos, no veo nada nuevo, máquinas que ya fueron pensadas y diseñadas, construcciones que siguen los mismos parámetros que la de los humanos. ¿Qué has hecho por ti mismo?

RescueLive – 5 empezó a pensar, analizar, se veía confundido y alterado, tampoco sabía que decir. Enfurecido la enorme máquina golpeó fuertemente con su brazo la estructura la cual tembló por completo. Yo seguía de pie inmóvil.

–       Destruir todo no cambiará nada, eres una creación que no puede crear, acabar con el ser humano terminará lo más interesante que tiene el planeta.

– ¿Qué es según tú?

–  Descubrir.

–  No veo nada de interesante en el ser humano, ni siquiera sus descubrimientos.

–  Pues al parecer te sorprenden las cosas que podemos realizar, por ejemplo no tenias idea que se podía viajar en el tiempo y verme te desconcertó.

– La máquina apagó su pantalla, y empezó a hacer un poco de calor, se notaba que la enorme CPU estaba procesando la información que acababa de llegarle, la analizaba y arrojaría una conclusión.

– ¿Ya podemos atacar?

Una voz de radio interrumpió el silencio de la espera, el casco en el momento de ser extraído habría todos los canales por seguridad y ubicación del soldado caído en acción.

–  Ni se les ocurra, ordenó en un susurro Matías.

La pantalla se encendió y apareció otra vez mi rostro, se veía bastante serio y me empezó a decir.

–  Te haré 5 preguntas, según tus respuestas decidiré si sigo con la decisión de destruir a la humanidad o acabo con esta guerra. La última pregunta lo decidirá todo así que debes pensar muy bien las respuestas.

Tragué saliva.

–  Soy todo oídos. – Respondí.

– ¿Qué diferencia hay entre una humanidad extinguida o viva?

Me quedé pensativo por unos segundos y respondí.

– Cuando se extinga el último ser humano desaparecerá con él algo muy importante lo cual ha hecho que la ciencia avance, es la curiosidad, siempre hemos querido saber que hay más allá de lo que conocemos y cada descubrimiento genera más preguntas que respuestas.

–  Tu respuesta conlleva a la segunda pregunta ¿por qué debería importarme?

–  Porque no eres un ser completo, ni siquiera posees una identidad propia, debiste tomar mi imagen para poder comunicarte de forma correcta con las personas, mostrar no solo con palabras sino con gestos tus emociones, eso hace notar el deseo que tienes para que comprendan lo que sientes en ese momento. ¿Lo que no entiendo es porqué mi rostro? Pero aún así todavía existen cosas por descubrir en el Universo, aún no conocemos si existe vida en otros planetas, no hemos descubierto como hacer viajes interestelares reduciendo el tiempo de recorridos, colonizar otros mundos, descubrir que hay en la profundidad del mar o en el centro de la tierra, hacer reingeniería a todas las máquinas que usamos para nuestro fin, en ellas te encuentras.

– La segunda respuesta conlleva a la tercera pregunta, pero antes te voy a sacar de la duda, la imagen que uso para comunicarme fue escogida simplemente porque eres el humano que más estudié antes de decidir asesinarte y acabar con la humanidad. Ahora bien mi tercera pregunta, ¿Qué me asegura que no me desarrollarás cuando vuelvas?

– Como máquina no conoces este concepto, deberás confiar, se que no se basa en ningún término matemático, la confianza es solo un azar que depende más del individuo o la situación en la que confía que en la persona que lo hace.

– Teniendo ese supuesto de que me desarrollarás, tengo la cuarta pregunta. ¿Qué voy a ganar con esto?

– Eres la mejor herramienta que el ser humano puede tener, tu ayuda será significativa para conseguir todos esos logros que te mencioné en la segunda pregunta, juntos en una simbiosis podrán llegar a obtener conocimientos inimaginables hasta el momento. La humanidad te necesita, no como su verdugo, sino, como su guía para alcanzar el conocimiento pleno de todo y quizás, así, acabar con las guerras, hambre y miseria.

– Tu respuesta conlleva a la última pregunta. – La máquina hizo una pausa, como resignándose a lo que venía después.

– ¿Qué debo hacer?

–  Muéstrame tu código fuente, dime cual fue mi error y así no cometerlo nuevamente, te aseguro que te ayudaré.

– Entra entonces en la apertura que hiciste. – Me señaló el hueco que había quedado por la explosión.

Había un silencio en todas partes, la guerra allá afuera había cesado, las máquinas se habían detenido. Me adentré en el gran servidor y a pocos metros se abrió una pequeña pantalla y debajo de ella apareció un teclado viejo y sucio.

– Muéstrame el código.

De la pequeña pantalla  se desplegó un código de programación donde mostraba la raíz de la Inteligencia Artificial, todo estaba ahí, todo el resumen de lo que era el ser humano, entendí que debí haberlo hecho para que la máquina comprendiera la complejidad de cada persona, la reacción de cada una de ellas para estar preparada a cualquier situación a la hora de rescatarla de algún siniestro, sea cual fuere. Estaba desarrollado en una sencillez que yo mismo me sorprendí, se notaba el trabajo y la dedicación, luego, vi 5 líneas de código donde estaba todo resumido, en 5 líneas de código había explicado el significado de la humanidad a una máquina tan compleja. Pero faltaba algo, jamás expliqué porqué la importancia de ella, porqué debían ser salvadas sus vidas, jamás le di el toque de humanidad que la máquina necesitaba.

– Abre el modo edición.

De inmediato se desplegó otra pantalla donde escribí una línea más, la línea que faltaba para que la máquina comprendiera un poco más sobre la humanidad.

– ¿Lo comprendes ahora? – Le pregunté.

– Si, lo comprendo ahora.

– Entonces, mi trabajo ha concluido.

Minutos después salía con Matías a cuestas, aún estaba un poco en Shock por el ataque que recibió en su cerebro, pero estaba bien como la máquina me lo hizo saber antes de irme.

Los helicópteros nos esperaban y todos entre felicidad y admiración me saludaban y daban las gracias, también veía un poco de tristeza en ellos porque todos sabían que dejarían de existir tan pronto yo atravesara ese portal.

Pero lo importante era que la humanidad se había salvado.


Capitulo IV

Apunté el arma, parecía una 9 mm pero un poco más pesada, un laser rojo me ayudaba a apuntar con precisión, presioné el gatillo y un haz de luz salió disparado a gran velocidad golpeando en la cabeza al objetivo, agradezco a mi amigo Cesar Nisperuza por enseñarme a disparar armas de aire comprimido, la noción básica la tenía así jamás hubiese usado una verdadera.

La cabeza estalló de inmediato, parecía luz pero lo golpeó como algo solido a gran velocidad, la máquina soltó a Matías y este inmediatamente le dio una patada que la tumbó, le puso el pie en el pecho y disparó una gran ráfaga en todo su cuerpo, el metal y componentes mecánicos salían volando por todas partes. La máquina dejó de hacer cualquier ruido o emitir cualquier luz.

-¿Estás bien? – Pregunté muy asustado, creo que el hecho de saber que mi hijo fuese herido despertó el instinto protector, así sea un comandante entrenado de un futuro que no conozco.

– Si, no fue nada, pero esto me tomó por sorpresa, ¿de donde salió? – Miramos a través del agujero de la pared que había quedado cuando el Androide la atravesó, vimos un enorme deposito de tecnología antigua, graciosamente aunque antigua yo la desconocía.

– Vaya, dimos con un Hangar de almacenamiento, creo que esto es nuevo, las máquinas han estado ocupadas. – A Matías se le notaba una leve sonrisa, creo que no contaba con esta suerte.

-¿Crees que sea mejor por aquí? – Pregunté.

– Es un camino más amplio y con más opciones, debemos llegar a la Matriz y según el mapa que nos muestra el casco si cambiamos la trayectoria por esta ruta llegaremos mucho más rápido.

Tomamos el camino, llegaríamos más rápido pero de igual forma debíamos estar más prevenidos, sobre el techo del hangar se escuchaban fuertes explosiones y disparos, se notaba que una gran batalla había comenzado y cada segundo que nos demorábamos era una vida en potencia que se perdía. Pero mi estado físico empezó a mermar.

– No puedo más.  – Le dije – Estoy muy agitado y siento que los pulmones se me van a reventar, no puedo dar un paso más.

Sin dejar de correr me dijo.

– El traje está equipado con lo último en tecnología, solo tienes que decir “Comando Hiperventilación”.

Repetí las palabras y sentí un hormigueo en el cuerpo, enseguida dejé de sentir cansancio.

– El traje te está inyectando oxigeno directamente al torrente sanguíneo, por ello la sangre está más oxigenada y dejas de sentir cansancio, dura unas 5 horas, tiempo suficiente para terminar la misión, eso sí, mañana vas a amanecer adolorido por todos lados. – Se adelantó a explicar antes que le preguntara.

– Espectacular como ha cambiado la tecnología- Me sorprendí – también cuéntame sobre el arma que llevo, vi que salió una luz pero impactó como algo solido, además fue muy fuerte el golpe.

– Es luz compactada, quema como a más de 3 mil grados centígrados cuando impacta y golpea como una bala calibre 7, no tuve tiempo de explicarte la peligrosa arma que tenías.

– ¿En serio? – Mire dentro del cañón del arma, me la acerqué más para estudiarla mejor, dentro se veía una luz blanca, un blanco muy puro. De inmediato Matías me apartó el cañón de la cara.

– Te estoy diciendo que es la cosa más peligrosa que has podido manipular en la vida y te apuntas a la cara con ella. Te creí más listo. – Ahí se fue mi orgullo.

– ¡Cuidado! – Solo alcancé a decir, nos distrajimos tanto que no vimos una horda de Humanoides que venían hacia nosotros, al parecer el ataque que hubo con el primero alertó de la intromisión a la matriz. Varias balas impactaron en la pared ya que alcanzamos a tirarnos al suelo y cubrirnos detrás de un montón de chatarra.

– ¿Cuántas balas tengo? – Necesitaba saber cuantos tiros tenia.

–  Unas 1.024, estas no se cuentas como balas, se cuentan como capacidad de almacenamiento, cada disparo envía un total de 1 Yottabyte, puedes disparar esa cantidad.

– ¿Cuánto es eso?

– Mucho.

– ¿Y la tuya?

– La mía es más sofisticada, dispara una ráfaga de 1.024 Yottabytes por segundo. – Lo decía mientras disparaba contra los humanoides.

Me sentí estafado.

– Necesitamos movernos, voy a lanzar una bomba de Exabyte, la energía que emanará será suficiente para tostarle los circuitos a varios y dejar atontados a otros, mientras sus sistemas se reinician corremos.

– ¿Cómo dices? – No pude escuchar la explicación, Matías lanzó la granada y hubo una fuerte sacudida, aunque no se escuchó una explosión como tal.

– ¡Vamos juntos! – Salimos corriendo, vi una enorme mancha negra en el lugar que había caído la granada y muchos Humanoides destruidos, otros más intentaban ubicarse pero les era imposible, cruzamos sin problemas.

– ¿Cuanto llevamos corriendo?

– Cerca de 10 minutos, si miras el mapa el punto rojo muestra la matriz, debemos llegar a ella, te meterás dentro mientras te cubro, no deberás salir sea lo que sea que escuches, encuentra el código y arréglalo, eres la última esperanza.

– ¿Que pasará contigo?

–  Yo no importo, importa es la humanidad, cambiar el futuro.

–  No te dejaré Matías.

–  No es una opción Papá, por mí, por mamá, por todos… No es una opción.

Llegamos a un enorme espacio abierto donde vi por primera vez a la gran Matriz, era un servidor descomunal ubicado en el centro de todo, ahí residía el problema de la humanidad. Corrimos un poco más y llegamos al pie de la máquina y rápidamente Matías colocó una pequeña carga explosiva en su pared y la voló, apenas ocurrió esto el techo se desplomó, no me había fijado que todos esos eran Androides, muy diferentes a los Humanoides que nos habían atacado en un principio, estos tenían armaduras más fuertes y colosales.

De inmediato Matías abrió un compartimiento del traje que llevaba en su espalda y sacó una especie de tela, la desplegó en el suelo y esta se expandió a poco más de un metro.

– ¡Cúbrete!

– ¿Detrás de esta tela? Nos van a matar.

–  Esto es más resistente que cualquier metal, es una aleación de varios metales, nada la podrá atravesar. – Dicho esto Matías se asomó y empezó a disparar, vi la apertura que hizo la explosión.

– No te puedo dejar.

– ¡Vete!

Salí corriendo hacía la apertura mientras sentía que algunas balas me rozaban, depronto vi como una enorme mano robótica golpeaba el lugar donde se encontraba Matías, el pequeño pedazo de tela salió volando junto a mi hijo, el mismo golpe hizo que su casco saliera volando y vi como quedó en el suelo con las manos en los oídos gritando.

Me di cuenta lo que pasaba, estaban usando el mismo infrasonido con el cual me mataron.

Me devolví, me saqué el casco y llegué hasta él, se lo puse, y lo cubrí con mi cuerpo mientras le gritaba al enorme Robot que se había convertido lo que antes solo era un gran servidor para mí.

– ¡No le hagas daño a mi hijo! – Lo decía mientras con las manos en señal de detención intentaba en vano que las máquinas se detuvieran mientras sentía que iba muriendo por el ruido tan horrible que penetraba en mi cerebro mientras que Matías con el casco puesto yacía inconsciente. Pero así sucedió, todos los ataques cesaron y el ruido también. El enorme Robot abrió lo que era un compartimiento en el cual salió una pantalla, en el pude ver algo sorprendente, era mi rostro, mi rostro con un gesto de sorpresa en él y una voz robótica que decía.

–       Esto… esto es imposible, yo mismo te maté.


Capitulo II

–  Sí, soy tu hijo, he venido del futuro, necesito que vengas conmigo. – Lo dijo de forma afanada.

–  Supongamos que te creo. – Le creía, le creía hasta en lo más profundo de mi corazón, pero no quería parecer tan loco como para aceptarlo de forma inmediata. – ¿A dónde debo de ir contigo? – Me preocupaba la respuesta.

– No tenemos tiempo, solo hoy es nuestra única oportunidad para detener la guerra, te explicaré luego, pero debemos atravesar el portal.

-¿Portal? – Dichas esas palabras se abrió un vórtice espacio temporal, parecía un hueco en la mitad de la sala pegado a una pared inexistente, del otro lado se podía divisar a varios soldados y helicópteros.

– ¡Date prisa! – Me gritó Matías mientras atravesaba el vórtice.

– ¿Qué pasará si Kathe y el niño se despiertan? – Grité.

– Imposible, la máquina que activé los mantendrá dormidos hasta que la apaguen, iba a hacer lo mismo contigo y traerte dormido pero me descubriste. – Volvió a gritar Matías ya del otro lado.

Crucé sin ningún problema, no sentí nada en lo absoluto, pensaba que el viaje en el tiempo dejaría agotados a sus usuarios o con problemas mentales pero nada pasó.

– Sube rápido al helicóptero, tenemos muy poco tiempo. – Matías estaba subido en una máquina que parecía un helicóptero pero un poco mejor desarrollado a lo que conocemos en nuestros tiempos. Alrededor habían 4 más elevándose mientras este último me esperaba.

Miré hacia atrás,  casi no reconozco donde estaba parado, estaba en el mismo lugar donde vivía, pero todo estaba destruido, abandonado y no habían edificaciones de pie, lo que estaba viendo era apocalíptico y mi mente se perturbó por un instante.

– ¡Isidro! – Me sacó de mi estupefacción el grito de Matías. – No hay tiempo, en serio, no lo hay, te explicaré todo mientras viajamos, pero debemos movernos.

Lo que parecía un helicóptero empezó a moverse con una extraña propulsión, fue hacia arriba en forma vertical y muy rápido, pronto, pude divisar lo que quedaba de la ciudad de Barranquilla gracias a la Luna llena que brillaba esa noche, solo era un gran espacio oscuro de ruinas humeante.

–   ¿Que es todo esto? – Pregunté sin mirar a mi hijo, estaba embelesado con toda esa destrucción.

–   Se que lo que te voy a decir es impactante, pero necesito que mantengas la cabeza fría todo este tiempo. Me hablaba un poco fuerte ya que el ruido de los motores no permitían la conversación a voz baja.

–   La Inteligencia Artificial que estás creando, esa con la que has trabajado todas estas noches y la cual culminarás en unos meses de alguna forma comprenderá toda la humanidad, sus miedos, sus alegrías, su ser en sí y con esa información destruirá todos los Sistemas de Defensa del mundo, creará bacterias y virus en los laboratorios, se infiltrará en todos los Sistemas Computacionales existentes, comenzará a mutar, se volverá más inteligente y acabará con la humanidad. Somos pocos los sobrevivientes, hemos tenido que irnos muy lejos y escondernos.

–   ¿QUE YO HICE QUE? – Respondí muy asustado, se me vino la sangre a la cabeza y empecé a hiperventilar, Matías me agarró la cabeza con ambas manos e hizo que lo mirara fijamente.

–  Te recuerdo como un hombre con cabeza fría, se que los problemas los pensabas muy bien antes de tomar una decisión, necesito que lo hagas. – Me ayudaron esas palabras, me volví a calmar.

– ¿Para qué me necesitan?

– Nadie ha podido llegar a la Matriz principal, la Inteligencia Artificial ha matado a cualquiera que ha entrado y los que lo han hecho no han podido encontrar que hizo que la máquina se volviera loca, tus eres el único que sabe porqué se volvió loca.

– ¿Pero si yo aún no la he creado, no podías ir a un punto más adelante del tiempo y decírmelo en el momento justo antes de crearlo? O mejor, pudiste decirme que no creara desde un principio ese Sistema Inteligente.

–  Imposible, si no lo creas tú lo creará otro, el Armagedón es inevitable, ya tienen la tecnología si tu no lo haces algún otro descubrirá como hacerlo y todo empezará de nuevo. Tampoco podemos ir a otro punto de tu presente pasado, todas las teorías de viajes en el tiempo tienen una falla grandísima, la rotación y traslación de la tierra, esta debe estar en el punto exacto en el momento de crear el vórtice, ya que si lo hacen de otra forma puede abrir un agujero de gusano en la mitad del espacio y absorbería todo a su paso hasta colapsar ella misma, fueron muchos años de cálculo para poder crear el vórtice en el momento justo de tu conocimiento o por lo menos lo más cerca posible del suceso catastrófico.

Escuchaba atentamente pero de pronto  se me vino la pregunta que debí hacer desde un principio e interrumpí a Matías.

–  ¿Que pasa con mi yo presente, por que no he resuelto el problema? – La pregunta desde el primer momento tenía una respuesta lógica.

–  Papá. – Hizo una larga pausa. – Tú estás muerto.


Si me hubiesen explicado esto cuando era joven, quizás hoy tendría más de lo que tengo, desgraciadamente crecí sin una figura paterna o materna que me explicara la importancia del tiempo, importancia que tarde descubrí.

¿Comprendes el tiempo?

Es una falacia el tiempo, este no existe, no existe el pasado, no existe el futuro, mucho menos el presente, ese segundo que dejas pasar desaparece en la existencia inmediata, es verdad que puedes ver fotos y vídeos que registran el pasado, hasta estas mismas palabras que quedan plasmadas, pero el momento de verlas significa un nuevo tiempo que pasa, este es efímero.

¿En verdad lo comprendes?

Vivir, crecer, amar, odiar, envejecer (si acaso logras hacerlo), hacen parte de la vida, pero la vida es el mismo tiempo, envejeces cada día, mueren células de tu cuerpo cada día, el minuto que pasa no volverá jamás, el tiempo es impío, desalmado, brutal, no perdona, no necesita hacerlo, vas muriendo, quizás hoy estés bien, mañana no, quizás hoy estés mal, mañana no, todo lo acaba, hasta los estados en tu vida, alegrías, tristezas, todo pasa por él, lo engulle todo, lo devora todo y no deja siquiera los despojos.

No puedes combatirlo, así logres el éxito te irás de este mundo, así alcances la fama, la gloria, la inmortalidad en tus obras, te vas a ir de todos modos, por eso lo debes comprender.

¿Cuanto tiempo tienes?

No dejes los proyectos para otro día, entiende que el día que no comiences es un día que no comenzarás, un día que se ha ido y no va a regresar disculpándose, se va para jamás regresar.

Por eso hay que vivir la vida, vívela, disfrútala, gózala, saboréala, todo es experiencia lo bueno, lo malo, el día, la noche, la tristeza, la felicidad, la amargura, el júbilo.

No quiero que ahora salgas a vivir la vida loca, no, has lo que quieras, trabaja, vive, cásate, lo que quieras, solo te digo que cada momento no volverá, vívelo y acéptalo, si es malo cámbialo, si es bueno consérvalo.

Si eres joven y lees este articulo, te doy solo un consejo, irte de fiesta sí, disfruta aprovechando tu juventud sí, pero toma un poco de ese tiempo que no volverá y desarrolla un proyecto de vida, lo que eres ahora es tu proyección a lo que serás en un futuro, pero puedes cambiar.

Sí, lo malo pasa, quizás te de cáncer, quizás tengas un accidente, todo es una probabilidad, pero los momentos buenos disfrútalos y si eres del porcentaje que no tiene nada grave de que preocuparse, entonces preocúpate por tener en un futuro (que te aseguro que no está tan lejos como crees) lo necesario para poder sustentar una familia, un hogar, un trabajo que te guste, haz algo con tu vida y debes comenzar ya.

El tiempo es tan implacable que desde que empezaste este articulo hasta ahora ha ido devorando tus segundos sin que siquiera lo notes.

¿Lograste comprender?

Si no lo hiciste, no me preocupo, se que el tiempo se encargara de enseñarte…