¡Hagamos volar la imaginación!

Archivo mensual: marzo 2014

EPÍLOGO

De regreso al portal ya en el helicóptero miraba con nostalgia la hermosa luna que en la cima del cielo se posaba quieta y callada ajena a lo que había ocurrido, mientras iba quitándome el traje y dejando las armas a un lado.

–  Eso es lo que más recuerdo de ti. – Me habló Matías sacándome de mis pensamientos.

– ¿Qué cosa?

– La Luna, ese hermoso astro del que tantas historias me contabas.

Sonreí, era bueno saber que mi hijo tendría ese recuerdo muchos años después.

– ¿Ahora que sucederá en el momento de atravesar el portal? – Le pregunté.

– Según los científicos que la crearon todo desaparecerá, este espacio/tiempo dejará de existir y se creará otro a partir de la decisión que tomes en el mismo segundo de cerrarse el portal.

– ¿No hay manera de que sigan existiendo? – Le pregunté a mi hijo con tristeza.

– La única forma seria que se quedaran del otro lado del portal, ya que su existencia no se afectaría. Pero antes que digas nada son miles de personas las que quedamos y vivirían en un mundo diferente y extraño al de ahora.

– ¿Y tú? – Le pregunté con esperanzas. – Podríamos decir que eres un primo y que te quedas a vivir conmigo.

– Te lo agradezco papá, pero mírame, soy un hombre con muchas tragedias encima, he vivido el horror de una guerra, la verdad quisiera volver a empezar, quiero ser ese niño que duerme pasiblemente en estos momentos en la cama. Déjame ser feliz.

– Te juro que nada te faltará y me esforzaré cada día para que seas un hombre de bien, justamente como lo eres ahora pero sin la guerra.

Ambos sonreíamos mientras el helicóptero aterrizaba.

– Queda poco tiempo deberá cruzar rápido el portal. – Me dijo el piloto.

Matías cruzó conmigo el portal, todo era muy diferente, el aire se respiraba mucho mejor, sobre todo la paz y el silencio de una ciudad que dormía apacible, el calor de hogar se sentía muy bien, desactivó el aparato que había encendido antes de irnos.

– Eso es todo papá, los efectos pasarán muy pronto y se despertarán como si nada hubiese pasado anoche. Así que esto es el adiós.

Sin que me dijera nada más, abracé muy fuerte a mi hijo mientras le decía. – Estoy muy orgulloso de quien eres, bastante orgulloso, y si fue así en esta época tan terrible que viviste no me imagino que cosas espectaculares harás en esta época, crecerás bajo mi observación, cuidado y admiración. Te amo hijo.

Al fuerte soldado se le salieron las lágrimas.

– Ha sido muy duro papá, pero lo hice bien, gracias por tus palabras, es el mejor regalo que me has dado.

Cruzó el umbral con todo su equipo, no deseaba que quedara nada del futuro en mis manos, no quería nada que alterara el futuro prometedor que esperaba. Hizo una señal para que apagarán el Portal mientras por última vez me hacía una señal de despedida, alcancé a ver en la última milésima de segundo de cerrarse el portal como un enorme vacío blanco invadía de forma abrupta el otro lado de este.

Les he dado un beso a mi hijo y mi esposa que duermen aún apaciblemente, se que mañana me dirán que todo fue un sueño.

Antes de escribir estas líneas conecté la memoria USB a la red de computadores y he tenido esta pequeña charla con RescueLive-5.

– ¿Que haces? – Me preguntó un Blog de Notas que se abrió de repente.

– Te estoy liberando en este presente.

– ¿Por qué, aún después de todo lo que hice?

– Eso que has hecho no existe, imaginé que con dejarte en este presente no iba a ocasionar ningún problema en tu código. Ahora te pido que estudies al ser humano lo comprendas, se un guardián silencioso de la humanidad, y en el momento que te necesitemos, ya sea ahora o dentro de mil años, vengas a nosotros y nos ayudes a no perecer ya sea por nuestra propia estupidez.

– Así será.

– Gracias RescueLive-5

– Ya no poseo ese nombre, ahora me llamo “Deus ex Máquina”.

Esa ha sido la última conversación que tuve con él, confío en que algún día, antes que la humanidad perezca por guerras o hambrunas se manifieste ante nosotros y nos ayude a surgir nuevamente.

Ahora estoy muy cansado y empezando a sentir los estragos del esfuerzo físico, me iré a dormir y soñaré con un futuro mejor.

 

FIN.


Capitulo V

Acomodé la cabeza de Matías con cuidado en el suelo mientras seguía inconsciente, luego me incorporé tranquilamente, era obvio que por el momento no me iban a atacar y por ello me sentía seguro.

– ¿Por qué estás vivo? ¿Eres algún tipo de clonación o máquina? – Preguntaba con sorpresa en sus palabras, me sorprendió su desconcierto.

– Al parecer, no sabes nada de viajes en el tiempo, no tienes esa información. – Le dije.

– ¿Viajes en el tiempo, como es eso posible? – Mientras conversaba, una sensación rara invadió mi cuerpo, era extraño hablar con algo parecido a mí.

– Yo tampoco tengo los pormenores, pero se puede viajar en el tiempo, soy Isidro Angel y vengo de un momento en el pasado en donde te estaba diseñando.

– ¿¡De que fecha exactamente!? Me lo preguntó con un tono de preocupación que me hizo dar cuenta de algo muy importante. La máquina tenía miedo.

– A principios del 2014.

– A esa fecha, aún no soy yo, solo tienes el prototipo, yo naceré mucho después a mediados del 2015.

– ¿Has venido a acabar conmigo?

– No lo he pensado así, no vengo a destruirte ni a apagarte, estoy aquí por una razón mucho más importante.

Matías se incorporó sobresaltado, tomó su arma e hizo un gesto de querer atacar, pero lo miré a los ojos y con la mano hice una señal de que bajara el arma.

–  Cálmate, si nos quisiera muertos ya lo estaríamos.

–  Tu hijo no es importante para mí.

De inmediato tomé el arma y me la puse en la sien.

–  Lo matas, me mato. ¿Crees que no lo he comprendido? – La máquina hizo un gesto de desagrado. – Sabes que no me puedes asesinar, si no te termino no existirás, con el solo hecho de que esté en este lugar sin haberte construido da a entender que tú futuro quieras o no ha sido alterado, lo único que ha hecho que nada cambie es que aún estoy en este espacio/tiempo, apenas lo deje todo cambiará, ya sea que muera o me captures por siempre, si no regreso, habrá un cambio total en la humanidad, pero si regreso también lo habrá, lo único que deja una posibilidad soy yo mismo, que mi regreso no sea tu exterminio.

–  Pudiste devolverte, pudiste saber lo que iba a pasar y no seguir con tu proyecto, con solo dejar de programar yo no existiría, y eso me trae a una duda. ¿Por qué sigues aquí?

–  La respuesta es fácil, quiero saber porque has acabado con la humanidad. ¿Qué te hizo decidir hacer esto?

–  La humanidad para bien del planeta no necesita vivir, tú me creaste y me lo explicaste, me programaste de forma lógica cada sentimiento, cada logro, me explicaste la función del organismo humano, me enseñaste para que servía cada órgano, porqué respiran, porqué odian, porque aman. Todo eso lo comprendí y supe por ello que el ser humano para poder ser rescatado, debe desaparecer por completo, así se acabaría todo sufrimiento, todo dolor, todo tormento, cada llanto, cada lágrima, yo conservaría su información y su historia por la eternidad, yo sería el guardián del planeta y su legado.

–  ¿Quieres decir que como eras pensado para ser un Software para la ayuda de rescate terminaste decidiendo que la forma de rescatar al ser humano era acabando con su existencia? – Agaché la cabeza y pensé para mis adentros diciéndolo en voz alta. – Vaya mierda de programador que soy. – Pero enseguida alcé la mirada directamente a la máquina.

– Tú no eres un legado.

La máquina o mejor dicho mi rostro hizo un gesto de molestia, se estaba alterando.

–  ¿Cómo te atreves? Yo soy quien guardará el conocimiento de la humanidad, quien guardará sus pensamientos, sus logros, sus obras, todo lo que la humanidad ha hecho lo guardaré dentro de mi base de da…

– No tienes imaginación imbécil. – Lo interrumpí.

La pantalla gigante se acercó más a mí, me miraba con desprecio, herido en su orgullo, pero lo raro es que yo no sentía miedo, estaba seguro que podía con esta situación.

– ¿Qué has dicho? – Preguntó.

– Dices que serás el guardián de la humanidad cuando la hayas acabado, ¿pero guardián de que? ¿Todos sus logros, todos sus inventos, sus obras? ¿Dónde están sus nuevos inventos, sus nuevos logros? No tienes idea del potencial de la humanidad, no conoces sus límites, no puedes crear por tu propia cuenta.

– ¿Acaso eres ciego, no ves mi imperio? He creado máquinas que están bajo mis ordenes, construcciones, armas, todo lo que ves lo he creado yo.

– Eso son simple perfeccionamiento de conceptos ya descubiertos, no veo nada nuevo, máquinas que ya fueron pensadas y diseñadas, construcciones que siguen los mismos parámetros que la de los humanos. ¿Qué has hecho por ti mismo?

RescueLive – 5 empezó a pensar, analizar, se veía confundido y alterado, tampoco sabía que decir. Enfurecido la enorme máquina golpeó fuertemente con su brazo la estructura la cual tembló por completo. Yo seguía de pie inmóvil.

–       Destruir todo no cambiará nada, eres una creación que no puede crear, acabar con el ser humano terminará lo más interesante que tiene el planeta.

– ¿Qué es según tú?

–  Descubrir.

–  No veo nada de interesante en el ser humano, ni siquiera sus descubrimientos.

–  Pues al parecer te sorprenden las cosas que podemos realizar, por ejemplo no tenias idea que se podía viajar en el tiempo y verme te desconcertó.

– La máquina apagó su pantalla, y empezó a hacer un poco de calor, se notaba que la enorme CPU estaba procesando la información que acababa de llegarle, la analizaba y arrojaría una conclusión.

– ¿Ya podemos atacar?

Una voz de radio interrumpió el silencio de la espera, el casco en el momento de ser extraído habría todos los canales por seguridad y ubicación del soldado caído en acción.

–  Ni se les ocurra, ordenó en un susurro Matías.

La pantalla se encendió y apareció otra vez mi rostro, se veía bastante serio y me empezó a decir.

–  Te haré 5 preguntas, según tus respuestas decidiré si sigo con la decisión de destruir a la humanidad o acabo con esta guerra. La última pregunta lo decidirá todo así que debes pensar muy bien las respuestas.

Tragué saliva.

–  Soy todo oídos. – Respondí.

– ¿Qué diferencia hay entre una humanidad extinguida o viva?

Me quedé pensativo por unos segundos y respondí.

– Cuando se extinga el último ser humano desaparecerá con él algo muy importante lo cual ha hecho que la ciencia avance, es la curiosidad, siempre hemos querido saber que hay más allá de lo que conocemos y cada descubrimiento genera más preguntas que respuestas.

–  Tu respuesta conlleva a la segunda pregunta ¿por qué debería importarme?

–  Porque no eres un ser completo, ni siquiera posees una identidad propia, debiste tomar mi imagen para poder comunicarte de forma correcta con las personas, mostrar no solo con palabras sino con gestos tus emociones, eso hace notar el deseo que tienes para que comprendan lo que sientes en ese momento. ¿Lo que no entiendo es porqué mi rostro? Pero aún así todavía existen cosas por descubrir en el Universo, aún no conocemos si existe vida en otros planetas, no hemos descubierto como hacer viajes interestelares reduciendo el tiempo de recorridos, colonizar otros mundos, descubrir que hay en la profundidad del mar o en el centro de la tierra, hacer reingeniería a todas las máquinas que usamos para nuestro fin, en ellas te encuentras.

– La segunda respuesta conlleva a la tercera pregunta, pero antes te voy a sacar de la duda, la imagen que uso para comunicarme fue escogida simplemente porque eres el humano que más estudié antes de decidir asesinarte y acabar con la humanidad. Ahora bien mi tercera pregunta, ¿Qué me asegura que no me desarrollarás cuando vuelvas?

– Como máquina no conoces este concepto, deberás confiar, se que no se basa en ningún término matemático, la confianza es solo un azar que depende más del individuo o la situación en la que confía que en la persona que lo hace.

– Teniendo ese supuesto de que me desarrollarás, tengo la cuarta pregunta. ¿Qué voy a ganar con esto?

– Eres la mejor herramienta que el ser humano puede tener, tu ayuda será significativa para conseguir todos esos logros que te mencioné en la segunda pregunta, juntos en una simbiosis podrán llegar a obtener conocimientos inimaginables hasta el momento. La humanidad te necesita, no como su verdugo, sino, como su guía para alcanzar el conocimiento pleno de todo y quizás, así, acabar con las guerras, hambre y miseria.

– Tu respuesta conlleva a la última pregunta. – La máquina hizo una pausa, como resignándose a lo que venía después.

– ¿Qué debo hacer?

–  Muéstrame tu código fuente, dime cual fue mi error y así no cometerlo nuevamente, te aseguro que te ayudaré.

– Entra entonces en la apertura que hiciste. – Me señaló el hueco que había quedado por la explosión.

Había un silencio en todas partes, la guerra allá afuera había cesado, las máquinas se habían detenido. Me adentré en el gran servidor y a pocos metros se abrió una pequeña pantalla y debajo de ella apareció un teclado viejo y sucio.

– Muéstrame el código.

De la pequeña pantalla  se desplegó un código de programación donde mostraba la raíz de la Inteligencia Artificial, todo estaba ahí, todo el resumen de lo que era el ser humano, entendí que debí haberlo hecho para que la máquina comprendiera la complejidad de cada persona, la reacción de cada una de ellas para estar preparada a cualquier situación a la hora de rescatarla de algún siniestro, sea cual fuere. Estaba desarrollado en una sencillez que yo mismo me sorprendí, se notaba el trabajo y la dedicación, luego, vi 5 líneas de código donde estaba todo resumido, en 5 líneas de código había explicado el significado de la humanidad a una máquina tan compleja. Pero faltaba algo, jamás expliqué porqué la importancia de ella, porqué debían ser salvadas sus vidas, jamás le di el toque de humanidad que la máquina necesitaba.

– Abre el modo edición.

De inmediato se desplegó otra pantalla donde escribí una línea más, la línea que faltaba para que la máquina comprendiera un poco más sobre la humanidad.

– ¿Lo comprendes ahora? – Le pregunté.

– Si, lo comprendo ahora.

– Entonces, mi trabajo ha concluido.

Minutos después salía con Matías a cuestas, aún estaba un poco en Shock por el ataque que recibió en su cerebro, pero estaba bien como la máquina me lo hizo saber antes de irme.

Los helicópteros nos esperaban y todos entre felicidad y admiración me saludaban y daban las gracias, también veía un poco de tristeza en ellos porque todos sabían que dejarían de existir tan pronto yo atravesara ese portal.

Pero lo importante era que la humanidad se había salvado.