¡Hagamos volar la imaginación!

Archivo mensual: agosto 2013

SEGUNDO ASALTO

En pocos minutos de viaje hacia el sur, Marcus diviso a Legión, efectivamente la espada lo guiaba hacia el Demonio.

–  Veo que no vienes con la mujer.

Dijo Legión. Se encontraba en un pequeño barrio de la ciudad y a su alrededor, unas veinte personas asesinadas, las que no poseía por ser estas de espíritu fuerte, las asesinaba deleitándose con la muerte de esos seres humanos, lo cual le provocaba mucho placer.

–  Esta vez nadie te ayudara, prepárate a morir.

Marcus se preguntó que quiso decir con que nadie lo ayudaría esta vez, no le dio la importancia y  atacó propinando un golpe en la quijada, teniendo el mismo resultado que la vez pasada, Legión le devolvió el golpe con tal fuerza que lo dejo aturdido y sin dejarlo caer al suelo completamente, lo tomo por los cabellos y dijo mira quien te siguió, Marcus alzó la mirada y sus ojos se encontraron con los de Luna que miraba atónita, Luna había seguido el rastro de destrucción que dejó el demonio a su paso, con la esperanza de encontrar a Marcus con el, coincidiendo en la llegada con el Angel, al verla Marcus quiso levantarse pero no tenia fuerzas para moverse estaba indefensa y el no podía hacer nada.

Legión lo soltó y empezó a caminar hacia la ella.

–  ¡Maaaarcuussss!

Gritó asustada.

–  ¡Déjala Demonio quien quieres es a mi!

Gritó Marcus. Que no entendía como Luna esa mujer, había dado con su paradero dos veces seguidas.

La tomo por la garganta y la alzó con una risa malévola dijo:

–  Te estrangularé. Jejejeje

Marcus cerro los ojos, pensó en Luna, no podía dejar morir a alguien que se preocupó por el como hacia siglos no lo hacían, es lo único que tenia en ese mundo que no lo odiaba, era la única que lo quería  y lo aceptaba como era, se acordó que ella siempre estaba ahí para cuidarlo, él, que tenia un gran poder era cuidado por una mujer de escasa edad pero de gran corazón, también se dio cuenta que sentía un gran afecto, sentía cariño era una sensación extraña, sabia que en ella había algo que le recordaba su pasado y que tal vez por eso era el afecto que sentía, por ella estaba haciendo todo esto, aunque ella aún no se percatará de ello y no supiera lo que le esperaba.

No iba a permitir que le quitaran el ser mas preciado para el, primero muerto, ya la habían alejado por mucho tiempo de ella.

Se incorporó no sentía dolor, no sentía miedo solo tenia en su corazón el bienestar de Luna se abalanzó sobre Legión dando un grito de furia propinándole un golpe tan fuerte en la mandíbula, que con el impacto soltó a la joven y salió disparado por el aire.

Por un instante llegó a creer que había llegado un Ángel a defender a su presa y no que había sido el mismo Marcus quien lo golpeó, porque la fuerza utilizada en ese golpe era muy diferente al ataque de Marcus.

Marcus se puso en guardia y miró a Luna cerciorándose que estuviese bien.

No había sacado la espada, pues podía herirla sin querer, en el momento que la mantuvo a una distancia prudente, desenfundó su espada, se apresuró tomando impulso de un golpe, cortó el brazo derecho, Legión tenia la mandíbula fracturada lo cual en vez de grito soltó un gemido atroz, Marcus toco tierra al caer del pequeño salto que hizo, frenó, flexionó las piernas tomando impulso  y se abalanzó hacia su enemigo otra vez, sin tregua, le cortó la cabeza de un solo tajo a la bestia, quien cayó inerte empezando a arder en llamas.

 PREGUNTAS

Luna ayudo a Marcus a caminar luego de ese encuentro tan agotador tanto física como mentalmente, lo ayudó a que se sentara en el suelo, se veía perdido en su mente, sus pensamientos lo llevaron muy lejos, se preguntaba porque había sido enviado a acabar con el mal si el mismo hacia parte de ese mal, porque el Gran Señor dejo que conociese a Luna, y lo mas importante, quien le había salvado la vida en su primer encuentro con Legión, quien era el poseedor de tan esplendorosa luz también se preguntaba

– Eres una estúpida – Reaccionó – Casi te matan por tu necedad, que hacías viniendo  acá. ¡Sabias que era muy peligroso y te dije que no me siguieras!

Con todo lo adolorido y cansado que estaba jamás hubiese adivinado lo que haría luna, una fuerte, veloz y firme bofetada lo golpeó en la mejilla. Sorprendido miró hacia su agresora.

– Estaba muy preocupada por ti, y mira con lo que me sales.

Estaba molesta, y aturdida, no aguantó más y soltó un sollozo abalanzándose a los brazos del herido ser.

Con dificultad ayudó a Marcus a subirse al vehiculo mientras que marchaban escuchaban sirenas aproximarse rápidamente del lado opuesto de su camino, luego en las noticias de la noche hablarían de un extraño acontecimiento que tal vez se debió a una radiación de tipo desconocido en el ambiente que volvía esquizofrenicas a las personas.

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