Capitulo I

Aquella noche, reinaba la tranquilidad, el oscuro manto tapaba suavemente los valles de Argaidan, un reino situado en las tierras más ricas de todo el planeta, en ellas florecía cualquier fruto que fuese plantado y se multiplicaba cualquier animal que fuese cruzado, sus paisajes hermosos y majestuosos, regalaban a su observador un grato sentimiento de paz y armonía.

Nadie se imaginaria que muy pronto esas tierras presenciarían una cruel batalla.

El inmenso castillo, situado en el centro del hermoso valle, tímidamente recibía los primeros rayos de sol, que poco a poco despejaban la niebla fría de la madrugada, pocos aldeanos empezaban a despertar cuando de repente empezaron a aparecer cientos de portales mágicos en los alrededores del fuerte, con la característica que tenían un color rosado fuerte y de ellos extrañas criaturas muy conocidas por los lugareños emergían. La raza de los Teirons eran enormes felinos, poco más grandes que los tigres, todos con diferentes tonalidades de pelaje, que podían ir de un rojo escarlata a un negro azabache aunque no eran simples animales guiados por instinto, sino, que eran poseedores de una enorme sabiduría como también el conocimiento del gran poder de la magia ancestral, olvidada por los humanos hacia muchísimo tiempo atrás.

Un vibrante y agudo sonido invadió el silencio de esa mañana, el enorme cuerno situado en lo alto del castillo daba aviso a sus guerreros de que el enemigo se encontraba en las afueras de las puertas del este, los guardias que esa noche vigilaban no daban crédito de lo que veían sus ojos, jamás habían visto a los Teirons agruparse en esa enorme manada, pues de los portales no dejaban de aparecer más y más seres, que muy pronto llenaban el valle, en miles de ellos.

–  ¡A las armas! – Gritó el general – ¡Catapultas y arqueros prepárense!

De miles de voces salió un grito de guerra al unísono, los guerreros con sus armaduras relucientes, sus escudos reforzados y sus espadas afiladas, salían al encuentro de sus más odiados enemigos.

En este día, el valle se impregnaría de la sangre de muchos guerreros tanto humanos como Teirons…

Anuncios