¡Hagamos volar la imaginación!

Archivo mensual: septiembre 2012

Llegaste sin pedir permiso, no lo necesitabas…

Iluminaste mi vida más allá de lo comprensible…

Abriste ese cofre que tenía guardado solo para ti y sacaste tu regalo…

Amor, amor puro e incondicional, guardado secretamente en mi corazón…

Todo eso es tuyo…

Me cambiaste…

Ahora soy el guardián de tu vida…

Ahora soy el León que cuidará tu crecimiento, tus conocimientos y experiencias…

Pobre de aquel que se atreva a perturbar tu felicidad, en lo más mínimo…

Conocerá a la bestia que te cuida celosamente…

Vive, experimenta, escoge tu camino, comete tus errores, arriésgate, ama, vive…

La vida es una variable que siempre cambiará…

Pero debes saber algo…

Me cambiaste…

La única constante que jamás cambiará será mi amor…

Aunque por causas de la vida en un futuro no esté materialmente contigo…

Entraste sin pedir permiso a mi vida, yo entré sin pedírtelo a la tuya…

Jamás conocí un amor más grande…

Te amo…


Capitulo I

Sabía que era la hija de un negociante muy acaudalado, nervioso la esperé en las afueras de su Universidad, estaba en mi vehiculo, lo único que me quedaba de una vida llena de alcohol y drogas, lo único que me quedaba de mi mísera existencia.

La vi salir con un par de amigas, no me sorprendió, sabía que ellas la dejaban en la esquina para esperar el vehículo que la venia a recoger, permanecía sola durante aproximadamente 5 minutos, tiempo suficiente para interceptarla y raptarla.

El plan era simple, atemorizarla con mi falsa pistola, subirla al vehiculo y dormirla con un pañuelo mojado en formol, nunca he hecho algo así, pero la necesidad te empuja a la locura.

El momento había llegado, me sorprendió la forma tan decisiva como actué, fue un rapto limpio y sin demasiados testigos, a la hora que le dieran parte a las autoridades ya debía estar muy lejos del lugar.

A veinte minutos del trayecto hace unas semanas divisé unos lotes baldíos, viejas empresas que quebraron por la situación económica yacían desiertas y abandonadas, sabia que el lugar era frecuentado por drogadictos y personas de la calle, pero me había encargado de despejar uno de los lotes aduciendo que era el dueño, y lo cerqué, no sin antes advertir con mi falsa arma que quien ingresara le volaría los sesos.

La até de manos y pies, amordacé su boca, estuve un tiempo dando vueltas en mi mente repasando  lo que le iba a decir a su padre, debía sonar muy serio y sin miedo en mi voz, que se diera cuenta que era un hombre de cuidado y dispuesto a matarla si no eran cumplidos mis deseos, cien mil dólares en billetes viejos dejados en un parque de la ciudad, si veía a la policía cerca o me atrapaban, su hija moriría de hambre en este lugar.

Ella empieza a despertar, se sorprende, mira a su alrededor, está desubicada no sabe donde está.

–  Tranquila, permanece calmada y nada malo te pasará. – Me acerco a su rostro diciéndole estas palabras mientras que con el arma le aparto su cabello.

–  Jamás me había acercado tanto a ella, un cabello reluciente y bello, ojos azules y tez blanca, cuerpo voluptuoso de unos 24 años de edad, por un momento me apené, mi presencia no era nada ante su belleza.

Sentí que comprendió la situación, respiró profundo y me miró fijamente, me hacia señas para que le quitara la mordaza, no me sentía con ánimos para enfrentar a una mujer iracunda pidiendo gritos de auxilio.

Me miraba fijamente, desafiante, empezó a moverse de forma brusca, se notaba que no iba a parar hasta que le quitara la mordaza.

–  Donde grites te pego un tiro, en estos momentos ya no importa si estas viva o muerta, tu padre pagará tu liberación sea como sea.

Asintió.

Le quité la mordaza con cuidado, quería saber si apenas estuviera libre esa boca empezaría a gritar a todo pulmón para de inmediato volverla a amordazar, pero no fue así.