¡Hagamos volar la imaginación!

Archivo mensual: agosto 2012

Anoche he tenido un sueño muy realista, en los días que me resfrío como el de ayer precisamente, tiendo a dormir mal, con pesadillas, esto surge gracias a la fiebre que me da y la sinusitis, mi cerebro divaga mucho, el sueño de anoche tenia una excelente trama, lastima que no tuve el tiempo para ver el final, en muchos otros pude verlo… Si les gusta el sueño, procuro terminarlo en una historia… Basta de charla, contémoslo…

Me encuentro hablando por celular con un amigo, no se que amigo era, solo se que estoy en la calle, viendo hacia un horizonte despejado de la ciudad, iban siendo las 6 de la tarde, el sol estaba ocultándose en el horizonte, apenas cuelgo la llamada veo una enorme bola rodeada de fuego azul y amarillo en su centro que cae del cielo, la velocidad es tan grande que no tiempo de nada, solo de ver una espectacular explosión nuclear, inmensa, la brisa de dicha explosión y los objetos que de ella salen disparados me golpean la cara, otros espectadores que están a mi lado huyen despavoridos ante tal hecho, yo solo tiendo a pensar que la persona que acabo de hablar se encontraba precisamente en ese sector.

Ahora estoy en un punto muy delante de la historia, ya se que el impactó se trató de una nave extraterrestre llegando a la tierra, estoy en mi casa leyendo las noticias en Internet, leo que hay una conmoción mundial, siento el miedo que se ha generado, los gobiernos deciden recibir a los extraños con una gala de bienvenida, también leo que muchos que están en contra de ese recibimiento y en contra de los alienígenas han desaparecido, los mismos gobiernos se han encargado de callarlos, para mis adentros analizo dicha acción y pienso que la situación no está para provocaciones,  los que están en contra pueden llegar a crear una provocación bélica y se sucedería lo que profetizó el astrofísico Sthephen Hawking, que si nos ponemos a contactar razas extraterrestres estas pueden que lleguen a ser hostiles y si son más avanzadas que nosotros en tecnología podría ser la desaparición de la raza humana.

Otro salto en el tiempo, ahora me encuentro en la gala de recibimiento, me piden que les lleve a los invitados una caja, no se que contiene, soy un mesero, están en una lujosa cabaña a las afueras, me reciben dos criaturas que parecen perros rabiosos pero sin la piel, parecen calamares con 4 patas, sale alguien los calma, este parece un calamar pero humanoide, entrego el paquete no me dice nada, me dispongo a retirarme, miro al cielo y muy rápidamente desaparece una silueta pero que veo muy bien, una enorme araña que pareciera estar parada sobre la tierra, es enorme, cubrió casi por completo la cuarta parte del cielo que miré y eso es decir mucho. Pienso que si esos son los animales que estos tipos controlan, no les queda mucho tiempo a mi hijo, mi familia y conocidos, todos moriremos en una cruel guerra.

Salto en el tiempo, ya no soy un mesero, ahora soy un espía que se infiltró en la gala de recibimiento, hay otro espía conmigo, me dice que me esconda en uno de los cuartos del lujoso hotel hasta que lleguen los invitados. El Hotel es muy lujoso, con candelabros dorados, cristales brillantes, muebles y cuadros de la época colonial, es muy lindo, tienen un tapete rojo para esperar la llegada de los aliens, siento su miedo y preocupación, se que es una forma de adularlos para que se vayan en paz.

Han llegado los visitantes, yo me asomo por un balcón, aunque nadie me presta atención, todos empiezan a celebrar y aplaudir, se les nota que necesitan hacerlos sentir bien, veo gente muy bien vestida con trajes. Quien entra en un gordo y enorme pulpo con tentáculos bien alargados y un enorme ojo, con él varios Calamares Humanoides.

Este pulpo empieza a hablar en un perfecto inglés, siendo que es la lengua mundial, enseguida me doy cuenta lo bien estudiado que tienen a este planeta, siento la guerra venir, me la imagino y me entristece, el pulpo está diciendo que no van a durar mucho tiempo, se ve amistoso, pero se que es una máscara, dice que consumen productos del mar y cuando estén abastecidos dejarán el planeta, veo algunos científicos felices por descubrir que existe vida en otros planetas, pero a la vez los veo aterrorizados, escucho a una señora decir que el nivel del mar ha bajado bastante.

Me despierto, me doy cuenta que solo era un sueño producto del resfriado y me siento aliviado. Pero no dejo de pensar en toda la parte lógica del sueño, la forma de actuar de los gobiernos ante tal hecho, la aceptación del inminente destino ya que si nos quedábamos sin la comida del mar, incluso el agua, nuestra existencia se reduciría o perecería, fue extraño y a la vez interesante.

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Capitulo III

CAER POR SEGUNDA VEZ

-Caer, no siento nada, en una sensación de no existir, una sensación de abandono, no puedes controlar tu cuerpo. Caer es una sensación triste saber que te han expulsado y no tener a nadie, se siente un gran silencio una soledad inmensa y eterna.

El viento rozaba con fiereza el rostro de Marcus a medida que tomaba conciencia de su cercanía con el suelo, su cuerpo por el roce de la fricción con el aire se envolvió en fuego, su fuerte cuerpo lo soportaba.

En el firmamento, solo se veía el paso de una estrella fugaz para aquellos que no entendían su significado pero para el infierno y el cielo era el inicio de una nueva batalla, un Ángel estaba cayendo hacia la tierra, una muy mala señal.

Esa noche,  se escuchó un estruendo seguido de un quejido despertando a los pájaros que dormían en las cercanías del bosque, quienes formaron un alboroto durante unos minutos, Marcus se incorporo, dio unos pasos y se fue de bruces quedando inconsciente, se encontraba totalmente desnudo, lo peor, solo con los enemigos al acecho.

LUNA 

Era una noche oscura, la niebla hacia que el conducir se hiciera más lento para Eduardo, iba en su carro ultimo modelo con su esposa a su lado, en el asiento trasero bien asegurada viajaba la niña de escasos diez años de edad, tenia las luces exploradoras encendidas, esa noche la niebla estaba más espesa que de costumbre.

–  ¿Mi amor que es eso? Le preguntó su esposa.

Apenas realizó la pregunta, unos ojos rojos brillaron ante las luces, un feroz rugido se escuchó, un grito de pánico de la esposa, al instante que se oía el rechinar de llantas y un estruendo…

– ¡Mamá!

Luna se despertó sobresaltada, sudando y con ganas de llorar, siempre tenía esa pesadilla, el recuerdo de ese día no dejaba de atormentarla.

-¿Porque esta pesadilla, porque ese recuerdo, será la sed de venganza, el odio hacia esa criatura que nos atacó?

Eran preguntas sin respuestas, aunque la policía atribuyó ese accidente al ataque de un oso, no se explicaban que animal podría ser tan fuerte como para destrozar un vehículo así, además, no se explicaban como la niña sobrevivió al ataque y tampoco porque parecía que hubiese habido un incendio si el carro no había botado el combustible.

Ella quedó siendo heredera de una adinerada familia y su tío por parte de padre fue quien la crió, haciéndose cargo de ella y la fortuna, un hombre correcto que supo administrarla bien, su casa tenía estilo español a la antigua, con adornos y cuadros que hacían referencia a aquella época, con  un segundo piso en el cual solo estaba el cuarto de Luna, amplio, sin televisor o algún aparato innovador, solo era su hermoso cuarto con adornos muy caros de artesanos famosos, su cama  amplia con sabanas blancas, y una mosquitera que hacia juego con estas.

Era una mujer de veinticinco años de edad, piel blanca, cabello negro ondulado, unos ojos miel que hacían que cualquiera mirara un poco más de lo normal su rostro, cuerpo  fino y voluptuoso, reflejaba una belleza inocente culpable de numerosos pretendientes pero como su tío le decía debía cuidarse de los buscadores del dinero, por eso era precavida en todo  lo referente al amor, parecía que esperaba a alguien, como ella decía su príncipe azul.

Se levantó de la cama acercándose a la ventana que abrió de par en par intentando tomar aire para volver a dormir, la luz de la luna atravesaba su camisón transparente dibujando una hermosa sombra en el piso con  tal delicadeza que parecía hacerlo a propósito. A lo lejos divisó una ancha columna de humo, y en ella gracias a la claridad de la luna pudo ver que había un cráter. Intentando mirar más se inclinó pero estaba muy lejos para saber con certeza de lo que se trataba.

– No soñé el ruido, fue de verdad. –Dijo para sus adentros.

El señor Efraín se levantaba un poco molesto, tenía una reunión muy importante y su curiosa sobrina lo levantaba gritando para que fueran a ver una estúpida roca que había caído a un kilómetro de la casa, esta se encontraba alejada de la ciudad para mayor tranquilidad. Tomó una linterna y un poco somnoliento se dirigió al auto, insertó la llave, presionó varias veces el acelerador y lo encendió, el ronroneo de la camioneta terminó de asesinar el silencio que mantenía tranquilo a ese señor de cincuenta y cinco años.

–  Niña que curiosidad llevas, algún día te va a acarrear problemas.

Los ojos de Luna brillaban como una verdadera niña dirigiéndose hacia un parque de diversiones.

–  Te juro tío que vi algo en ese cráter, parecía una persona.

–  Lo único que me preocupa de tu historia es que sea verdad y la dichosa piedra le haya caído a alguien en la cabeza.

Aunque era un tipo gruñón ella sabia que en el fondo el también tenia curiosidad de ver de cerca lo que había caído.

Llegaron en menos de cinco minutos al lugar, la hermosa joven se bajo sin dejar que el vehiculo se detuviese totalmente corriendo hacia el lugar del impacto, el humo era muy espeso, y el polvo en el aire levantado no se había disipado aún, Luna tosió y tuvo que taparse la boca para poder respirar, su tío apenas se bajaba del vehículo mientras que sacaba un pañuelo para protegerse. Se acercó un poco más y vio que su sobrina estaba temblorosa, sin dar crédito a lo que sus ojos veían.

Marcus abrió sus ojos en ese momento, y se encontró con una mirada hermosa que lo observaba.

– Eleczabeth. – Alcanzó a decir antes de caer otra vez inconciente.


Capitulo II

REGRESO DEL TRAIDOR

El salón del cielo rompió su eterno silencio en un eco que se perdía en el infinito a causa del murmullo de miles de voces, eran Ángeles que discutían entre sí, había una conmoción, una rabia colectiva al saber que ese día se llevaría a cabo una audición en contra de alguien que fue uno de ellos pero que dejo oscurecer su corazón por ansias de poder.

-¡SILENCIO! Debemos dejar que hable para saber que quiere.

Hablo el Gran Señor y todos enmudecieron volviendo el salón a su silencio habitual.

Con pasos pequeños pero firmes el  traidor se acercó, su aspecto era de un hombre de más de treinta años, cabello negro, media metro ochenta, piel trigueña, llevaba el pecho desnudo con pantalón y botas negras, de su espalda emergían dos majestuosas alas, a diferencia de las blancas y puras que poseen los Ángeles estas eran negras, símbolo de su expulsión, símbolo de un demonio, se acercó y arrodillándose ante él dijo.

-Vengo a pedir tu perdón, ¡Oh! Gran Señor.

En el  salón con sus pisos de oro, su reluciente sillón de marfil y plata, sus paredes tan blancas como la conciencia de un niño, y su magnificencia ante cualquier construcción universal, se había escuchado tal cosa por primera vez, desde que fueron creados sus Ángeles. El  traidor se irguió y dio pequeño paso que retumbo en un eco largo y silencioso todos estaban estupefactos.

-Y crees que es así de sencillo, no naciste humano con defectos, naciste Ángel, fuiste un ser perfecto teniendo todo conocimiento del bien y el mal, tu decidiste tu destino, tu escogiste la muerte.

Apretando los puños al escuchar tales palabras interrumpió.

-Soy una creación tuya y se que tengo derecho de arrepentirme y tu que perdonaste a humanos ¿porque a mi no que soy mas cercano a ti?

– ¡Como te atreves a hablarle así a tu creador!

Interrumpió Gabriel, el Arcángel Príncipe del Octavo cielo. Dicho esto sacó su espada que llevaba siempre en su espalda, dentro de una hermosa funda elaborada por Ángeles y prosiguió ahora dirigiéndose al Gran Señor.

–  Déjame acabar con esta bestia, es nuestro enemigo, acabó el solo con tantos Ángeles, déjame acabar ahora mismo con el.

–  ¡Cálmate Gabriel!

Con atronadora voz el Gran Señor reprendió al Arcángel. Luego con voz más pausada prosiguió.

-Le he dado mi palabra de escucharlo, además le aseguré que su vida seria respetada. – Prosiguió mirando fijamente a su hijo pues aunque demonio era hijo de él, el lo había creado y por ello seguía siendo su hijo.

–         Sabes que eres de los enemigos más despiadados y que haz sido pieza clave en la batalla de los siete caídos. ¿Cómo osas venir así nada más a pedir semejante cosa? No eres humano que nació del pecado y con la maldad en la sangre eres un Ángel y manchaste con sangre ese rango celestial.

–   Todos tenemos derecho a cometer errores, además tu haz cometido los tuyos y no has pagado por ello.

–    ¡Como te atreves a juzgarme!

Tantos siglos habían pasado que el Gran Señor no se levantaba de su trono, pero en ese momento se levanto iracundo. Los Ángeles que presenciaban ese encuentro no daban crédito a lo que sus oídos habían escuchado.

–  No te alteres, – Se apresuró el traidor a decirle- vengo en paz, y así quiero irme.

Preocupado el traidor no sabia como salir de ese ataque tan directo al orgullo, había llegado donde sus enemigos en paz y contrariado sacado de sus casillas al Gran Señor.

-Tus razones son buenas pero se nota que no has estado aquí por mucho tiempo para entender del todo, ha sido tu osadía, tu ambición la que te metió en esto, no yo. El Gran Señor caminó hacia el y siguió diciendo.

Si en verdad quieres regresar debes probar tu lealtad y sobre todo tu corazón para ser digno de esto.

-Que dice el consejo en su sabiduría.

El gran señor preguntó.

Gabriel guardando su sagrada espada dijo.

–  Infinita es tu sabiduría y no podemos contrariarte si dices que una prueba es lo que necesita para volver a ser un ángel pues así será.

El gran señor dijo

–  Se que nada es imposible, pero eres aun un demonio si en verdad quieres volver a ser uno de nosotros no te será fácil el camino. Para nadie es un secreto que se está planeando algo muy maligno para el mundo terrenal, ya Satanás a reunido a sus Ángeles Caídos y se disponen  acabar con todo lo que tiene vida, si en verdad deseas tanto la redención, Ve y lucha contra ellos. Solo si tu corazón esta verdaderamente convencido que no tomarás el camino del mal vencerás, sino, tu ser desaparecerá ante la mano de alguno de ellos y nadie podrá hacer nada por ti.

– Acepto con tal de tener tu perdón.

El traidor dejó escapar una leve sonrisa casi imperceptible en su rostro. Parecía como si su plan estuviese funcionando.

–  ¡Esta bien, esta es mi condición! – El gran Señor empezó a dictar su sentencia- No serás humano pero vivirás como tal, no serás demonio pero estarás condenado como tal y tampoco serás Ángel pero lucharas contra el mal como uno de ellos. ¡He dicho!

– Escuchaste bien  traidor, le pregunto Gabriel el gran guerrero.

– Escuché bien – Se acercó un poco donde estaba sentado el Arcángel, luego con voz clara y firme le dijo – Y mi nombre es Marcus.

Acabado de decir esto, una extraña fuerza lo elevó y ante sus ojos el cielo desapareció.