Capítulo IV

Estoy despierto, abro poco a poco los ojos, me duele el cuerpo, hago un análisis rápido de la situación, me encuentro en Zion, me alcanzaron a traer, en algún momento de lucidez pude tener la suerte de salir de la Matrix, me incorporo de la camilla, me siento pesado, aún me duele el abdomen, aunque no tenga heridas por haber sido disparado dentro de la Matrix, mi cerebro no reconoce la diferencia y es por ello que sigue creyendo que está herido, esta es la razón por la cual se puede morir dentro de ella, el cerebro aniquila al cuerpo cuando registra sensaciones similares de agonía, fueron muchos años de estudio de las máquinas para lograr tal hazaña, por eso es tan importante, ya que es un mundo más, un lugar en el cual se puede vivir y morir.

Desde que el Arquitecto y Neo pactaron la paz, este se ha encargado de hablar con cada uno de los nacidos dentro de ella, les ofreció la oportunidad de conocer la realidad y luego les preguntó lo que decidían, quedarse pastilla azul, irse pastilla roja, muchos asustados con el cambio prefirieron seguir viviendo en el mundo de fantasías y por ello es que debemos cuidarlos ya que van como ciegos ignorando la inmensa realidad, El Oráculo estuvo de acuerdo en la forma como se seleccionaron los que salían ya que podría ser dañino para la nueva Zion que personas con problemas de adaptación se integraran a esta.

Aquello que no nacen dentro de la Matrix, cuando alcanzan una edad madura, se les pregunta lo mismo, si quieren conocerla o no, con un procedimiento quirúrgico se les conecta y el aprendizaje es igual, se les descarga el software que deseen aprender para así adaptarse a esta.

Inconscientemente busco a Scythe, se que no se encuentra cerca ya que ella pertenece a Zero One, únicamente nos encontramos en la Agencia de Policía Matrix (A.P.M.), cada uno con sus respectivas ordenes, somos un puente entre Zion y Cero One.

Me levanto, me quito los cables que me unen a las máquinas, un pitido de alerta suena y de inmediato entra un médico, me ve de pie y sale del cuarto sin decir palabra, segundos después entra el director de la A.P.M.

– Tenemos que hablar. – Me dice, ni siquiera me pregunta como estoy.

Un hombre alto, fornido, la edad ya le está dejando entrever una  futura y prominente barriga, tez morena, ojos cafés, mi amigo y mentor, él fue quien me entrenó y ayudó a ingresar a la A.P.M.

– ¿Cuánto tiempo llevo aquí?

– Desde que logramos traerte con vida de la Matrix han pasado 3 días, pero estuviste en coma por uno allá dentro, casi que no logramos sacarte. Agradece a tu compañera no se lo que hizo para que reaccionaras el tiempo suficiente fue mínimo.

– ¿Lo que hizo? ¿Qué hizo?

-Pregúntaselo tú mismo, ahora no tenemos el tiempo para discutir eso, el verdadero problema está en que nos solicitan en Cero One, dicen que es urgente que vayamos a hablar con las máquinas, como debes comprender hay una confusión entre ellos, su máximo líder ha sido asesinado y no saben en quien confiar. El Programador pidió que  fuéramos, ya que te consideran  la reencarnación de Neo, el salvador de Matrix y Cero One.

Me di un baño, el agua estaba fría, me gusta bañarme así ya que me despierta, me duele en el área donde recibí el impacto, mi cerebro aún no se sobrepone de la herida, nunca había recibido un disparo, los que sí lo han hecho dicen que la sensación desaparece entre 2 o 3 días, yo espero que sean horas. Por fin tengo tiempo para meditar y aclarar la situación, el hecho de que me llame el Programador quiere decir que están asustados y desesperados, el junto al Arquitecto y Modelador son los gobernantes de la Matrix, comandados por el fallecido fueron sus creadores, aunque Programador y Modelador  tenían rangos más bajos de mando. También caigo en cuenta que voy a conocer en persona a Scythe, es una sensación extraña, entre emocionado y nervioso, como si fuera una cita. Claro está que asumo que es por la curiosidad que me produce saber como es en el mundo real.

Me espera la nave, El Nabucodonosor II, gran velocidad y maniobrabilidad, mejorado con la tecnología de las máquinas la hacen una nave formidable en combate, aunque por suerte jamás ha sido usada para ello. El viaje es tranquilo, aún se ven las ruinas de la guerra pasada, poco a poco Zion ha ido creciendo, como también el reino de las máquinas, dentro de pocos años se unirán en una sola ciudad, es la voluntad de las máquinas y humanos. También se está trabajando en la recuperación del cielo, en volver a ver el sol y la belleza de este planeta.

Llegamos a un majestuoso edificio, muchas máquinas nos esperan, aterrizamos y de inmediato procedemos a bajar, me viene a recibir mi compañera, me sorprendo, no puedo creer lo hermosa que es.

… Offline Connection…

Anuncios